Con el single “Nunca me fui” como Focus Track, el multifacético artista argentino presenta su cuarto álbum de estudio, un trabajo conceptual donde lo emocional, lo performático y lo sonoro se fusionan en un viaje tan íntimo como expansivo.
En este álbum, LOUTA presenta 10 canciones armadas con “pedazos de cosas”, según sus propias palabras, que fueron tomadas de este planeta, desde que nació hasta ahora. “Seguramente con quien escuche este disco, sea con quienes haya tenido el diálogo más profundo que tuve en mi vida”, resume desde su sensibilidad más genuina.
“Sale el disco, muy importante, muy, para mí. Dos años haciendo esto. Cada palabra, cada sonido de este disco: te los regalo”. De esta manera, en una carta a puño y letra, LOUTA presenta “Un instante”.
“Una melodía para siempre todo lo que sale de mi mente” canta LOUTA en “Mente” y es un poco el resumen de lo que significa esta obra para él, un artista no solo reafirma su lugar como uno de los nombres más inquietos e innovadores de la música argentina, sino que también ofrece una experiencia que trasciende el formato tradicional de un álbum para convertirse en una obra total, donde música, poesía, imagen y performance se entrelazan.
“Un instante” no es solo un título: es un manifiesto de sensibilidad resumida en 10 canciones. Cada track funciona como una fotografía, un recorte de tiempo cargado de reflexiones que forman parte de la cabeza ilimitada de Jaime. El álbum combina géneros como el pop experimental, la cumbia, la salsa, la electrónica, el art-pop y los ritmos urbanos, con letras que oscilan entre lo introspectivo y lo generacional. La búsqueda artística de LOUTA —ese constante corrimiento del borde— se mantiene intacta, pero aquí encuentra nuevas formas, nuevos climas y nuevas capas de profundidad. Él mismo lo puso en la carta que abrió la previa de este lanzamiento, en un posteo en sus redes sociales: “(…) Tanto la música como todo. Aunque no sea una charla ida y vuelta, seguramente, con quien escuche este disco sea con quienes haya tenido el diálogo más profundo que tuve en mi vida”.
