Pájaros Vampiro no viene a salvar el rock, ni a reinventarlo. No tienen la respuesta a nada, pero tampoco la buscan. Se Hace Así, su primer disco, es una colección de canciones hechas sin pretensiones y sin miedo al error.
Diez temas, diez formas de gritarle al vacío, de bailar en un cuarto desordenado, de prender fuego a todo y luego arrepentirse. Un disco que no pretende ser chido, pero que dice las cosas como son: crecer es raro, duele, una juventud rota donde a veces solo queda seguir adelante sin preguntar demasiado. Nadie les enseñó a hacer esto. Aprendieron en el camino, con las manos sucias y las ganas intactas. Se hace así, sin miedo al error, sin pulir las cicatrices. Así es el primer disco de Pájaros Vampiro, un álbum grabado en casa, sin adornos ni fórmulas, pero con la intensidad de quienes viven al filo de la nostalgia y la rabia. Toño Montes (Los Románticos de Zacatecas) se encargó de la producción, dándole forma a un sonido directo y real.
El arte lo firma Cole Becker (SWMRS), porque esto no solo se escucha, también se ve y se siente. Con un espíritu punk, directo y sin concesiones, Pájaros Vampiro ha logrado conectar con una generación que se mueve entre el desencanto y la euforia. Han compartido escenario con The Drums, Carolina Durante, Mujeres, Boom Boom Kid y Triángulo de Amor Bizarro, y ahora llevan su música a España, Londres y toda la república mexicana con una gira que reafirma su naturaleza incendiaria.

