Nunca Jamás abre con el primer corte de lo que será su próximo álbum: una intempestiva extravaganza de géneros ejecutada con la maestría que ya los caracteriza. Al mal paso darle prisa es el himno de batalla de quienes ya tienen varias temporadas en el juego y saben que, en los asuntos del corazón, es mejor arrancarse el vendaje de golpe que quitárselo despacio. Para todos los que prefieren salir a toda velocidad de la zona del mal de amores sin voltear atrás, esta canción es gasolina pura, encendida por su grito de guerra: “¡Al mal paso darle prisa!”
