Lebanon Hanover C3 Guadalajara

La noche de ayer no fue una función ordinaria en el C3 Stage. Bajo una atmósfera cargada de misticismo y luces diluidas, el dúo de post punk británico conformado por Larissa Iceglass y William Maybelline regresó a Guadalajara para demostrar por qué son los estandartes indiscutibles del darkwave contemporáneo. Desde los primeros acordes, quedó claro que la estética de Lebanon Hanover no ha perdido su fuerza. Con una puesta en escena sobria, el contraste entre la voz profunda y sepulcral de William y el tono etéreo y melancólico de Larissa creó un equilibrio hipnótico. El público tapatío, fiel a su devoción por los sonidos oscuros, respondió con un respeto casi religioso.

El setlist fue un viaje emocional que recorrió lo mejor de su discografía. Sin embargo, la perfección de su interpretación quedó opacada por momentos por las fallas técnicas por parte de los ingenieros de sonido. Fuera de eso, como era de esperarse,Gallowdance  fue el clímax de la noche. Un himno que puso a todo el C3 a bailar de forma introspectiva, coreando cada palabra bajo las luces estroboscópicas. La presentación de ayer confirmó que Lebanon Hanover no necesita de grandes producciones visuales para llenar el espacio. Su sonido, crudo y directo a lo más profundo de uno, es suficiente para crear una experiencia inmersiva. Guadalajara se entregó a la oscuridad y por unas horas, el C3 se convirtió en el refugio perfecto para los «románticos verdaderos».

nota: Marco Almanzor Ferrera

Por prensafan

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *