Lázaro Cristóbal Comala es un cantautor de Durango, México. Escribe canciones que mezclan folk, blues e indie con un cierto espíritu norteño – tan influenciado por Dylan como por la música regional. La esencia única de su sonido tiene que ver con la simpleza de las melodías y la profundidad de sus letras; pero sobre todo con la capacidad de romperte el corazón y hacerte reír en un mismo verso. El Terror, octavo disco de estudio de Lázaro Cristóbal Comala, y su vuelta a la independencia desde Canciones del ancla, pero de nuevo acompañando de Santiago Parra en la producción, es un testigo activo, narrador y cronista sobreviviente de la separación. En diez canciones Lázaro cuenta lo que le pasó después de separarse como archipiélago de sí mismo. Está cansado, pide (a diferencia del Lázaro bíblico) que ya no intenten resucitarlo. En diez canciones cuenta, a diferencia del paso etílico que fue Belmont, el terror de la sobriedad, de la ausencia y de la estancia, al parecer permanente (esperemos que no) en la guerra a pelo; sin cuartel. Inevitable para escribir y componer. Ya no lo resuciten.

