La banda italiana de punk/emo Jaguero ha lanzado «TWENTYFOUR7», el último sencillo previo a su esperado álbum debut Make Me Feel Alive Again, que saldrá a la venta el 10 de abril de 2026 a través de Anchors Aweigh Records. La banda también ha presentado un evocador nuevo video musical para la canción, producido por Catrame y dirigido por Roberto Graziano Moro en colaboración con Lorenzo Scudiero.
Siguiendo la dualidad mostrada en el sencillo anterior «Hold Me Close / Monday», «TWENTYFOUR7» lleva a Jaguero aún más lejos en su núcleo emocional. La canción captura la tensión profundamente personal, pero universalmente identificable, entre vivir la vida según tus propios términos y enfrentarte a las expectativas de los demás. Equilibrando la autodeterminación con la frágil esperanza de reparar una relación tensa, la canción muestra a la banda aceptando su vulnerabilidad sin renunciar a su identidad.
Tanto en lo sonoro como en lo temático, «TWENTYFOUR7» se erige como uno de los momentos más distintivos del próximo álbum. Va más allá de las coordenadas habituales de la banda y, al hacerlo, se convierte en una de sus declaraciones más definitorias: una declaración lúcida de independencia y la recuperación de la propia voz.El video que acompaña a la canción refleja ese conflicto interno, amplificando visualmente la sensación de búsqueda, liberación y urgencia emocional de la canción a través de imágenes crudas e íntimas.
Formada en 2021 por miembros de Slander, Regarde y La Fortuna, Jaguero se estableció rápidamente en el underground europeo con sus EP Worst Weekend Ever (2022) y New Love (2023), ambos producidos por Maurizio Baggio en La Distilleria y publicados por Epidemic Records. Las canciones se recopilaron posteriormente en un vinilo homónimo de edición limitada, lo que ayudó a impulsar a la banda a escenarios destacados de Italia y otros países.
Con Make Me Feel Alive Again, Jaguero se consolida por completo. El álbum abandona las rígidas fronteras del género en favor de la expresión cruda, mezclando la urgencia del punk, el peso del grunge y la melodía ascendente, al tiempo que se aferra al espíritu íntimo y participativo de los conciertos en pequeños clubes donde nació su sonido. Es un disco impulsado por el instinto, la intensidad emocional y el simple mandato de tocar lo que se siente verdadero.

