Luego de estar escribiendo y tocando en el sector de eventos privados en el área de New England, Estados Unidos, y de estar inmerso en el mundo de la paternidad, rol que lo inspiró y le dio más experiencia como ser humano y artista; el cantante, compositor y productor colombiano J. Rushwell presenta su nuevo disco ‘Bitácora’, un trabajo compuesto y grabado en el último año.
‘Bitácora’, el quinto álbum en su carrera, es un diario de diez canciones lleno de historias y canciones relacionadas con momentos de la vida del músico bogotano. Aborda temáticas de depresión, miedo, soledad y frustración con el sistema. El disco tiene influencias marcadas de bandas como Poligamia, Enanitos Verdes, Pedro Aznar, pero también hay rasgos de artistas como Dio y Foo Fighters.
«Las canciones son mi manera de exorcizar tantas cosas que pasan a nuestro alrededor que a veces no podemos expresar fácilmente. Más que historias son pensamientos con melodías y acordes. Es un diario musical, un trabajo muy humano. Es casi que una imprenta del alma», comenta el artista.
‘Bitácora’ de J. Rushwell es una oda al rock latinoamericano de los años 80’s y 90’s. En términos de producción, este disco es más maduro que los anteriores que ha realizado. También, a nivel de composición, el músico tiene satisfacción total de lo hecho para esta producción.
«Con este álbum quiero enviar un mensaje de que la música sigue viva y que es lo que alimenta nuestras esperanzas. En medio de tanta cosa artificial, todavía existimos artistas que trabajamos duro y dejamos el alma al aire por lo que nos apasiona. Siempre he querido dejar mi imprenta en el mundo trayendo una opción musical diferente para los amantes del rock en español», enfatiza.
‘Bitácora’ de J. Rushwell presenta en ‘Cinema del ayer’ un rock pegajoso, en ‘Alguien más’ una frustración hecha rock melódico, en ‘Tu nombre’ un clásico de los noventas del artista Nek, en ‘Destino final’ un manifiesto honesto de la vida, en ‘Espiral’ un canto desesperado por el cambio, en ‘Me da igual’ un retrato sonoro de la actualidad en el mundo, en ‘No podrás’ un hit de Cristian Castro con un twist de hard rock, en ‘Hijos del Microchip’ una agresiva descripción de nuevas generaciones, en ‘Sin oxígeno’ un grito de ayuda con beats de rock noventero y en ‘Fin de la transmisión’ la canción que nunca se tocará en vivo, técnica musical y expresión de inconformidad.
«Es un disco perfecto para escuchar en cualquier en el que se necesite una buena dosis de rock en español. Espero que la gente disfrute de la música hecha con amor al arte», menciona.

