Gol Olímpico, una de las propuestas que se ha ido posicionando al frente de la nueva oleada de emo y rock independiente mexicano, presenta respirar en cuadro, un nuevo sencillo que abre la siguiente etapa del proyecto.
El sencillo toma su nombre de la técnica de respiración —inhala, sostén, exhala, espera— y se construye desde ese mismo ritmo: intentar, fallar, volver a empezar. Entre la presión, la ansiedad y el paso del tiempo, la canción avanza como una acumulación de momentos que se escapan, de cosas que no regresan y de ese esfuerzo constante por soltar, resistir y seguir adelante.La grabación se llevó a cabo entre Monterrey, Carolina del Norte y Vancouver, con producción de Jorge “Pingo” Ávila (The Sign Studios) y Andrés Pérez. La mezcla y masterización estuvieron a cargo de César “Kar” Cossio (Insite, Accidents), quien además aportó voces al tema. Para la banda, esta colaboración tiene un peso especial: crecieron escuchando su trabajo, y poder compartir una canción con él marca un momento importante en su trayectoria.
En lo sonoro, la canción abre el espectro de la banda. Hay una búsqueda hacia texturas más amplias, cercanas al post-rock, el ambient y el shoegaze. Referencias como Adiós Cometa, Moving Mountains, Sigur Rós, Wild Pink y Parannoul aparecen de forma natural en esta etapa, sin dejar de lado la raíz emo que ha definido el proyecto.
“Respirar en cuadro” es el primer adelanto de todo es temporal, el segundo EP de la banda, que verá la luz más adelante en 2026. Además de la colaboración con Kar en este sencillo, el EP contará con participaciones de Miraflores y No Hay Niños en el Parque, y será editado de forma independiente por Sello Furia y Árboles Caídos. El material reúne cinco canciones producidas por Jorge “Pingo” Ávila —responsable del sonido del EP debut Reflejos de un Ayer—, quien también estará a cargo de la mezcla y el master del resto del proyecto.
Además de la música, la literatura ha sido una influencia clave en la composición de Gol Olímpico. Mientras que en Reflejos de un Ayer esta inspiración venía principalmente de autoras y autores latinoamericanos, en este segundo álbum se desplaza hacia voces como las surcoreanas Keum Suk Gendry-Kim y Han Kang, así como la escritora chino-estadounidense Yiyun Li, cuyas voces han servido como guías emocionales para explorar la memoria, el silencio y la fragilidad de la experiencia humana.
Si antes la mirada estaba en el pasado, aquí se queda en el presente: en lo que se siente, en lo que cambia y en lo que se va. En aprender a estar y seguir adelante, aceptando la temporalidad y resistiéndola en el acto de vivir.
