Anticolor y su oscuridad volvieron con más fuerza y se hace presente en este su segundo álbum de estudio, Tenebris Doom, marcando un esperado regreso para la banda, pues en estos tiempos donde lo digital domina más que el formato físico, Anticolor apuesta y de la mano del sello Concreto Records lanzando el material en formato físico desde el pasado 31 de octubre.
Fieles a su espíritu experimental, Anticolor sigue explorando los límites, mezclando sonidos; black metal, doom metal, stoner, hardcore punk y metal experimental, de una manera más visceral pero siempre manteniendo el distintivo sello de la vieja escuela. Cada tema combina la oscuridad y energía que lo caracteriza, fusionando de manera inusual pero siempre conservando la identidad inconfundible de Anticolor, demostrando sus influencias y pasiones.
Diferente a su antecesor “Nocturnal Sin (2024)” en donde se recopiló los trabajos independientes de la agrupación.Mientras que en Tenebris Doom se compone de música completamente nueva, con una renovada alineación y una búsqueda sonora más audaz y profunda, prometiendo llevar esa energía al siguiente nivel, tal como lo demostraron recientemente con su presentación en el Candelabrum Metal Fest en donde tuvieron un buen recibimiento tanto de la prensa como del público presente, consolidando a Anticolor como una de las propuestas más genuinas y poderosas del metal mexicano contemporáneo.

